viernes, 20 de mayo de 2011

P1

     Así habló Zaratrusta!
¡Qué podría yo daros a vosotros! ¡Pero déjame irme aprisa, para que no os quite nada!
    Así habló  Doris!     
  ¡ Serví mi corazón en tu plato, pero no encontré parte deliciosa para ti! ¡Un rayo me subió al auto a tiempo. El tuyo no me lo comí!
                                                         Relatos de sol
  Cosas que quiero decirte:

Amo las palabras quizá como amas la risa, o puede ser que yo hablo tanto como tu te ríes. Hoy estaba pensando en ti, pero no hay muchas cosas que quiero decirte. Te extraño un poco, aunque no sé que es lo que en realidad extraño, quizá mirarte, escucharte, o el modo en que revuelves mi cerebro con cada palabra tuya. Estoy esperando, pero tengo miedo a lo que espero, aunque me alegro de no estar ahí cuando te hagas daño, hubiera querido estar para levantarte, pero no, lo que tenía que hacer en tu vida lo hice ya. Dicen que el fin justifica los medios, pero estos medios tuyos están para tener miedo. Y yo tengo miedo por ti, al menos alcancé a decirte eso, ojalá no lo borraras tan rápido de tu cerebro. Me alegró conocerte, alimentaste mi serotonina y fui feliz de hecho en recuerdo tuyo aun lo soy. Extraño mis palabras para hacerte reír, y pensar que podrías necesitarme, pero todo esta bien, no necesito dar explicaciones a lo que no se tiene que explicar, y aunque nunca me canso de pedir perdón hasta por respirar, ya el alma me duele y no quiero hacerlo mas, ni yo lo pediré ni tu tienes que perdonar lo que no existe para ti. Todo lo voy superando, y aun así sabes? Soy increíblemente real, y también soy de otro sitio, lo supe siempre pero necesitaba tocar tu vida para saber si eras tu.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Las personas solemos pecar de sentirnos demaciado importante para otras,pensar que esas palabras pueden ser dichas para uno y tal vez equivocarnos,mientras tanto se me viene a la mente muchas cosas pero que al final no se ni que escribir,pues yo no tengo esos dotes tuyos de escritora. Las palabras nunca se olvidan,mucho menos las de una amiga...siempre se toman en cuenta y en los momentos de peligro suenan como un "clic" en el cerebro.

Doris dijo...

A veces solo escribo las cosas que no sé decir y que tienen que salirse de algún modo. Espero no tener razón en todo lo que escribo, queria preguntarte quien eres? ya que tu comentario me llega como anonimo, pero creo que no necesito preguntar y solo puedo decirte que no, no pecas en lo que dices, estas son cosillas que nunca pude decirle a una mujer fatal. Espero que estés mejor que nunca y que me escribas si te nace, ojala te nazca y aun te acuerdes de mi correo.