viernes, 14 de diciembre de 2012

Hablando conmigo...

Y cuando conocí la crueldad...
Llore, es cierto que llore! Y me mire con ganas de consolarme de abrazarme y asegurarme que todo iba a estar bien! Y no quería dejarme sola, me dolía alejarme de mi. Pero era necesario y lo hice! Cuando volví no reconocí algunas de mis miradas. Esas risas ásperas bañadas de ese placer amargo tampoco. Pero me quede conmigo. De este lado, la crueldad que se metió en mi lugar, no pasaría. No te quiero perder, pero sé que no te hago bien. Cuando aprenderás a tomar bien tus decisiones? Yo no puedo cuidar de ti, eres tu quien tiene que cuidar de mi! Ya no quiero verte llorar cada que me destruyes de apoco! Entiende! Solo me tienes a mi! Nadie te quiere mas que yo y nadie me quiere mas que tú. No me regales mas! Quedate conmigo. No pertenecemos a nadie, cuida de mí, que sin mi, solo eres crueldad, esa que amasas cada que me dejas ir...

martes, 4 de diciembre de 2012

Me da miedo quererte...

Me da miedo quererte.
Es mi amor tan violento que yo mismo me asusto de mi modo de amar; de tal forma me espanta mi propio pensamiento que hay noches que no quiero dormir por soñar.
No sé lo que me pasa. Pero hay veces que siento unos irresistibles deseos de matar: respiro olor a sangre y luego me arrepiento y me entran unas ganas muy grandes de llorar.

¡Oh, si en estos momentos pudiera contemplarte
dormida entre mis brazos!... si pudiera besarte
como nunca hombre alguno a una mujer besó...

después rodear tu cuello con un cordón de seda
y apretar bien el nudo, ¡para que nadie pueda
poner los labios donde feliz los puse yo!

Pedro Matta.